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USÉ EMES, LAS BOMBACHAS MENSTRUALES Y ¿QUÉ PASÓ?

USÉ EMES, LAS BOMBACHAS MENSTRUALES Y ¿QUÉ PASÓ?

¡Al fiin amiga! Llegó el día de contarte todo, todito, todo sobre las bombachas menstruales emes. ¿Cómo las lavé? ¿me manché?¿es cómoda? tooodo eso y más! Bueno, haré mi mayor esfuerzo para resumir 🤭

Voy a comenzar diciéndote algo, que me libera y me sigue ayudando a soltar… Yo he estado presa en mis prejuicios y complejos personales (capaz te cuento más en otro artículo) pero gracias a mis ganas de hacer algunas modificaciones, a mi apertura y a grandes amigas maestras, vengo derribando mis propios esquemas en los últimos meses. Y ¿Qué tiene que ver esto con emes? pues mucho… Te cuento varios por qué a lo largo de esta nota.

El primero es que gracias a tener una bombacha menstrual he logrado evitar generar la cantidad de bolsas de basura que acumulaba en mis días de menstruación. Eso fue una cosa que me dejó así 😯😲😳 ¡Impactada! Así que ya por ahí arrancamos bien, punto positivo. ⭐⭐⭐⭐⭐

En fin, te cuento un poco más de lo que fue mi primera experiencia usando la bombi, o pantaleta si me lee alguien Venezuela… (en definitiva ropa interior para los días de la menstruación)

Día 1: La tanga, debo decirte que me sorprendió, la usé el primer día. En mi caso, el flujo es bajo. Me la puse a eso de las 21:30 del sábado y dormí toda la noche tranqui hasta las 11:00 (como corresponde un domingo 😂) y todo bajo control, yo estaba sequita y chocha. A eso de las 13:30, la cambié por la bombacha clásica.

Día 2: Bombacha Clásica al poder… ¡Lo máximo! de una vez te digo, absorbe todo. Confieso que tenía el temor de mancharme y andaba revisándome hasta que me dije: ¡no te vas a manchar mijita! Me relajé y fue un éxito. Por otro lado y no es un dato menor, no se me irritaron las nalguitas que eso me pasaba mucho con las toallas. (Leáse pasaba, not anymore) Ahhh y olvídate de fuertes olores porque nada que ver, no percibí nada…

Como tengo una de cada una, tuve que combinar con toalla descartable hacia el final del día 2. Lavé mi emes clásica, ya al día siguiente estaba seca y la usé de nuevo. Estoy esperando que lleguen las nuevas para hacerme de las que me faltan.

Respecto al diseño, ayyy ¿cómo te explico? Las amo 😂 Bueno ten en cuenta que yo, para la ropa interior sea el modelo que sea, uso talles grandes porque no me gusta sentirme apretada ni que me marque el cuerpo, entonces elegí la L y la verdad es que las costuras son lo máximo, se siente el agarre, pero nada de estar apretada y bueno qué decirte del resto…es muuuy suavecita, ¡es un amor!

Algo importante por si vas por ellas, es que me di cuenta que quiero por lo menos un par más de las clásicas para completar tres, así podré cambiarme, lavarla y esperar tranqui a que seque y la tercera tenerla de reserva para el invierno porque asumo que puede demorar más en secar. De las tangas, incluiría una más y listo.

Cada emes vale $1.290, si llevas dos emes, te queda en $ 2.390. Un set de tres emes vale $2.990 y hay una promo del set de cinco emes y cada una te queda en $900.

Si llevas tres y dependiendo del flujo, podrás cubrir toda tu menstruación.

Las fotos las hizo Fer Reverdito, si haces clic en la imagen podrás ir a su instagram y ver su hermoso trabajo, pero de ella te hablaré en otro artículo.

El lavado de emes ¡Que momento!

Este contacto con la bombacha me ayudó a hacer las paces con mi menstruación. Simplemente la puse bajo agua y ella sola iba soltando el exceso de sangre, enseguida le puse jaboncito y la fui lavando a mano. Mientras lo hacía pensaba, no puedo creerlo, ese momento con la bombacha usada era otro asunto que me generaba temor… Y nada que ver amiga, ¡temor derribado! Ponle que no quieras lavarla a mano, pues metela en la lavadora y listo, pero como yo misma me estoy trazando un camino de cambio y aceptación, preferí ir por la opción de romper mis esquemas… Si haces clic en la imagen podrás ver el vídeo de cómo lavarlas.

En conclusión te digo que, para mí toda la experiencia emes incluye haber conocido más a Paula, a Fer que la amé enseguida, siento que son mis amigas de toda la vida. Hacer fotos con mujeres hermosas, maquillarlas, poner mi cuerpo embombachada frente a una cámara, salir de mi cascarón sin mucha pose, ver mis fotos, pelearme conmigo y volverme a amar, ha sido un total grito de libertad. En definitiva: no puedo separar a la bombacha de la emoción y la alegría de sentirme libre y plena, así como en la foto con mis amiguis…

Besitos 😘 Jess

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